Mis propuestas para la región

PROPUESTAS PARA LA REGION

CARTA A SAN MARTÍN

Hermanos y hermanas sanmartinenses:

Soy Coty Velez Ushiñahua: soy hija, soy nieta, soy madre, soy  hermana y soy amiga, pero sobre todo, hija de esta tierra amazónica. Hoy les presento no promesas vacías, sino un compromiso real con nuestra dignidad.

Porque no es normal que nuestras familias estén usando agua contaminada para sus hogares en pleno siglo XXI . Porque no es normal que un centro de salud cierre por las tardes cuando más lo necesitamos y sobre todo con hospitales saturados y lejos de nuestra zona. Porque no es normal que perdamos nuestra medicina ancestral por falta de validación. Y definitivamente no es normal que nuestros niños lleguen a la escuela con el estómago vacío y el corazón roto por abusos.

Este plan nace desde lo básico, desde lo humano, desde lo que verdaderamente necesitamos para dejar de sobrevivir y comenzar a vivir con dignidad.

Son cinco propuestas concretas, con plazos reales y resultados medibles. No es teoría: es el cambio que San Martín merece.

1. Ríos de Vida en Cada Comunidad

La realidad que debemos cambiar

Más de 100,000 sanmartinenses, que representan casi una cuarta parte de nuestra población rural, viven sin acceso a agua potable segura. En los caseríos Awajún del Alto Mayo, madres indígenas caminan con sus hijos en brazos buscando agua en ríos ya contaminados: Lamas, Bellavista, Shapaja, Juanjuí y otros comparten esta dolorosa realidad

Las consecuencias las vivimos cada día: desnutrición infantil significativamente mayor en zonas sin agua potable, cincuenta comunidades en las cuencas del Huallaga y Alto Mayo sin servicio adecuado, enfermedades diarreicas crónicas que roban la infancia, y tiempo valioso que podría usarse para sembrar, educar o soñar.

Nuestra solución: Proyecto de Ley “Agua Viva San Martín”

Proponemos la instalación de sistemas de agua potable comunitarios en las comunidades más necesitadas, utilizando tecnología adaptada a nuestra realidad amazónica: pozos solares y filtros ecológicos con bambú local. La gestión será comunitaria, liderada por mujeres indígenas, guardianas ancestrales del agua.

Este proyecto contempla la coordinación entre el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, el Gobierno Regional y EMAPA San Martín, con la participación activa de organizaciones indígenas. El mantenimiento será permanente, con personal local capacitado que garantice la sostenibilidad del sistema.

La implementación será progresiva: comenzaremos con el mapeo y la participación comunitaria para identificar las zonas prioritarias, seguiremos con la construcción de sistemas piloto, y aceleraremos la implementación con alianzas estratégicas mientras capacitamos a operadores comunitarios.

Resultados esperados

Aspiramos a alcanzar cobertura universal de agua potable en zonas rurales para el año 2030, reducir significativamente la desnutrición infantil y las enfermedades diarreicas, mejorar el rendimiento escolar de nuestros niños, y liberar dos horas diarias para que las familias puedan dedicarse a actividades productivas y de desarrollo personal.

Este proyecto cumple con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en materia de agua limpia y saneamiento, y se alinea con el Plan Regional de Saneamiento vigente.

Porque en San Martín, el agua no es lujo: es el latido de nuestra selva.

2. “Centros Macro: Atención Cerca, Vida Segura”

La realidad que debemos cambiar

Nuestros centros de salud cierran de noche y fines de semana, sobrecargando hospitales que operan al doble de su capacidad. La mayoría de las emergencias rurales esperan horas para recibir atención, casi todos nuestros puestos de salud tienen infraestructura inadecuada, falta de suministros médicos y existe una mortalidad evitable en zonas rurales por emergencias no atendidas a tiempo.

Hemos visto madres en Lamas sin oxígeno para sus hijos asmáticos a medianoche, padres en Juanjuí que pierden a sus esposas en parto porque “el centro está cerrado”. Esto no es falta de recursos: es falta de prioridades.

Nuestra solución: Centros Macro de Atención Continua

Proponemos la conversión de centros de salud estratégicos en “Centros Macro” con atención las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. Habrá un centro por provincia, priorizando Bellavista, Juanjuí, Lamas y Picota, con sistemas de guardias rotativas que garanticen condiciones dignas para el personal.

Estos centros tendrán capacidad de estabilización con equipamiento básico de emergencia, rayos X, capacidad para realizar suturas y manejar traumas, atender partos básicos, y manejar las emergencias más frecuentes en nuestra región como picaduras y accidentes.

La telemedicina será parte integral del sistema, permitiendo consultas con especialistas en tiempo real, mientras que ambulancias equipadas garantizarán traslados seguros cuando sea necesario. Todo estará conectado en red con los hospitales de referencia.

El personal será capacitado en alianza con el Ministerio de Salud y universidades locales, con formación continua en el manejo de emergencias rurales. La meta es atender cientos de casos nocturnos mensualmente en cada centro.

Resultados esperados

Buscamos reducir significativamente la saturación hospitalaria y la mortalidad evitable, alcanzar cobertura continua en la mayoría de provincias para el 2028, y realizar miles de atenciones nocturnas mensuales en conjunto. Los primeros centros piloto estarán equipados en los primeros seis meses, el sistema de guardias se implementará progresivamente durante el primer año, y para el 2028 aspiramos a que la mayoría de nuestras provincias cuenten con esta cobertura.

Este proyecto se fundamenta en la Ley de Adecuada Dotación de Personal de Salud y la Política Nacional de Salud Universal.

En San Martín, la salud no duerme: porque nuestras familias tampoco lo hacen.

3. “Raíces Verdes: Medicina Amazónica Integrada”

La realidad que debemos cambiar

Perú es cuna de la medicina ancestral, pero en San Martín la gran mayoría de comunidades indígenas la utiliza sin integración al sistema público de salud. Tenemos miles de plantas medicinales nativas como la uña de gato, sangre de grado y chuchuhuasi, sabedores ancestrales sin certificación oficial, y una mezcla de conocimiento genuino con prácticas no reguladas. Mientras tanto, pagamos altos costos por medicamentos importados cuando nuestra selva ya nos dio muchas de las curas.

Nuestra identidad amazónica se desvanece mientras no reconocemos el valor científico de nuestro patrimonio natural.

Nuestra solución: Programa “Raíces Verdes”

Proponemos crear espacios acreditados de medicina integrativa dentro de los centros de salud públicos, donde curanderos ancestrales capacitados y certificados trabajen con protocolos validados por el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud.

Las plantas medicinales utilizadas contarán con respaldo científico: la uña de gato como antiinflamatoria, la sangre de grado como cicatrizante con uso hospitalario validado, el chuchuhuasi como antiartrítico con investigación universitaria. Se ofrecerá un modelo integrativo que combine tratamientos naturales con medicina convencional cuando sea apropiado.

El programa incluye alianzas con universidades para validar científicamente nuestra farmacopea amazónica, respetando el conocimiento de sabedores Awajún, Wampis y mestizos. Este modelo se inspira en experiencias exitosas de medicina integrativa, pero escalado al sistema público para que todos tengan acceso.

Los curanderos recibirán certificación profesional en etnobotánica médica, capacitación en protocolos de seguridad, y empleo formal digno. Crearemos un verdadero centro de integración entre el conocimiento de nuestros expertos en etnobotánica y la salud moderna, donde la medicina ancestral y la ciencia trabajen en sinergia para transformar nuestra salud pública.

Resultados esperados

Aspiramos a aumentar significativamente la confianza de las comunidades indígenas en el sistema de salud pública, reducir los costos de medicamentos, generar empleo formal para sabedores certificados, realizar miles de consultas integradas anualmente, y alcanzar altos niveles de satisfacción de los usuarios.

La meta es posicionar a San Martín como referente nacional de medicina integrativa, demostrando que es posible unir lo mejor de dos mundos.

Este proyecto se fundamenta en la Ley de Medicina Tradicional y el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas.

Nuestra selva cura, y la honramos uniéndola a la ciencia: ancestral y moderna, como somos nosotros.

4. “Escuelas que Sanan: Tiempo para el Corazón y la Mente”

La realidad que debemos cambiar

Más de 20,000 niños abandonan la escuela cada año en San Martín. Las causas están documentadas: desnutrición en un alto porcentaje de casos, traumas emocionales por violencia familiar y abuso, docentes sin herramientas para detectar y manejar estas situaciones, y bajo rendimiento escolar vinculado a problemas de salud física y emocional.

Como psicóloga, he visto la verdad: un niño con el estómago vacío y el corazón roto no retiene matemáticas. Sobrevive la escuela, no la vive. Construimos aulas de cemento mientras nuestros niños llegan con traumas que nadie sana, y luego nos preguntamos por qué no aprenden.

Nuestra solución: Proyecto “Escuelas que Sanan”

Proponemos una reestructuración del calendario escolar que dedique un periodo específico del año académico a la salud preventiva e integral. Durante estos dos meses, las escuelas se transformarán en espacios de sanación y fortalecimiento.

El programa incluye cuatro componentes esenciales. Primero, sanación emocional mediante talleres especializados en trauma infantil, juego-terapia y arte-terapia, círculos de sanación comunitaria, y detección temprana de situaciones de maltrato.

Segundo, nutrición integral con huertos escolares que cultiven sacha inchi, camu camu y plátano, desayunos nutritivos garantizados, educación alimentaria para las familias, y suplementación focalizada donde sea necesario.

Tercero, capacitación docente intensiva en pedagogía emocional, primeros auxilios psicológicos, detección de señales de abuso, y acompañamiento efectivo a familias vulnerables. Nuestros maestros serán agentes de cambio con herramientas reales.

Cuarto, evaluación integral que no solo mida lo académico, sino también el bienestar emocional, nutricional y social de cada estudiante, con seguimiento personalizado y rutas claras de derivación a servicios especializados cuando se necesite.

Resultados esperados

Buscamos reducir drásticamente la deserción escolar, mejorar significativamente el rendimiento académico, aumentar la detección temprana de casos de maltrato y desnutrición, y sobre todo, transformar nuestras escuelas en verdaderos espacios de desarrollo integral donde cada niño pueda sanar, crecer y aprender.

La implementación será gradual: comenzaremos con escuelas piloto en zonas de mayor vulnerabilidad, capacitaremos progresivamente a los docentes, y evaluaremos continuamente para ajustar y mejorar el programa.

Las escuelas no serán solo de ladrillos, sino de abrazos capacitados, de miradas que saben ver más allá de las calificaciones, de manos que sostienen mientras enseñan.

Porque educar sin sanar es construir sobre arena: nuestros niños merecen cimientos firmes de salud, amor y dignidad.

5. “Ley de Compras Públicas para la Agricultura Familiar”

La realidad que debemos cambiar

Como candidata a Diputada, impulsaré una ley pionera en Perú que obliga al Estado (ministerios, gobiernos regionales y locales, programas como Qali Warma, comedores populares, hospitales, cárceles y Fuerzas Armadas) a destinar al menos el 30% de su presupuesto anual en alimentos a compras directas de productores familiares y campesinos, priorizando cultivos clave como el cacao, café y arroz de San Martín.

¿Por qué es urgente y transformadora?

  • Mercado seguro y estable: Elimina intermediarios que se quedan con hasta el 70% del valor, garantizando ventas directas y pagos rápidos.
  • Precios justos: El Estado pagará precios mínimos referenciados, protegiendo al agricultor de fluctuaciones del mercado internacional.
  • Impacto en San Martín: Nuestra región produce el 40% del cacao nacional, gran parte del café amazónico y arroz de calidad. Miles de familias (más de 80,000 productores) multiplicarían sus ingresos en un 30-50%, reduciendo pobreza rural y migración.
  • Inclusión prioritaria: Preferencia para mujeres rurales, comunidades indígenas (Awajún, Kichwa) y productores con certificaciones sostenibles (libre de deforestación, cumpliendo normas UE).
  • Apoyo complementario: Fondo estatal para capacitación técnica, logística (transporte refrigerado), acceso a semillas mejoradas y certificaciones orgánicas/Fair Trade.

COMPROMISO FINAL

Estas cuatro propuestas no son sueños lejanos, son decisiones urgentes que podemos tomar hoy. Cada una está diseñada para ser implementada progresivamente, con metas claras y resultados medibles.

San Martín no necesita más estudios ni diagnósticos. Conocemos nuestros problemas. Lo que necesitamos es voluntad política para priorizar lo que realmente importa: la dignidad de nuestra gente.

Este es mi compromiso con ustedes. No desde un escritorio en Lima, sino desde el corazón de nuestra Amazonía, donde nacen los ríos que nos dan vida y donde florece la esperanza de un futuro mejor.

Juntos podemos construir el San Martín que merecemos: donde el agua fluya limpia hasta cada hogar, donde la salud esté disponible día y noche, donde nuestra medicina ancestral sea honrada y validada, y donde cada niño pueda aprender con el corazón sano y el estómago lleno.

Coty Vélez
Por un San Martín con raíces fuertes y alas para volar